*2021 Abril: Islas Eolias

2021-04-24

Aprovechamos el día de domingo para alquilar un scooter en lo de Luigi y salimos por la «LA» ruta de la isla (sólo hay una que recorre sus 20 km). El paseo es agradable aunque un poco fresco con el viento, los puntos de vista son muy bonitos y están orientados hacia el mar y las islas circundantes. 

Como en cualquier otro lugar todo está cerrado, encontramos “un” lugar para almorzar en nuestra ruta que hace paninis ! que podemos comer al sol en la terraza con una cerveza local.

En el camino de regreso, la lluvia nos atrapó y nos quedamos unos veinte minutos bajo un árbol para no terminar totalmente «empapados». Richard había olvidado la felicidad de las dos ruedas.

El mal tiempo se avecina, nos refugiamos durante dos noches en puerto deportivo de Porto Pignataro en Lipari para dejar pasar el viento de Oeste que se presenta.

El lunes visitamos la ciudad vieja y su castillo, pero el museo (muy reconocido) está cerrado para COVID (otra vez “él”). Luego nos dejamos ir de un callejón a otro, cada uno más decorado que el anterior, nos enamoramos del viejo Lipari.

En el puerto pesquero, descubrimos la pizzería FUSIÓN que entrega sus pizzas a domicilio de forma gratuita. A mediodía, Mer nos prepara la dorada que compramos al pescador y la degustamos al sol bien amarrados en el puerto.

Por la noche, por fin la cocinara descansa… nos mandan dos pizzas calientes por un total de 10€.

El viento sigue soplando y el mar está embravecido, esperamos hasta el martes por la tarde para partir en dirección a la isla Salina.

Fondeamos delante del puerto de Santa Marina por la noche.

A la mañana siguiente cambiamos de lado de la isla, se anuncia nuevamente mal tiempo pero esta vez del Este. Recorremos toda la isla hasta Malfa, sin encontrar un refugio adecuado para proteger MR Beelzebuth.

Damos la vuelta y volvemos a Rinella, un pequeño pueblo pesquero en la costa oeste. Bajamos a tierra y tomamos un mini autobús para ir a visitar la isla: Descubrimos las vistas de la costa norte desde las ventanas del autobús. Cambio de bus y 5 minutos en Malfa (la ciudad más grande de Salina).

Luego nuevo trayecto hasta Santa Marina de 20 minutos. Al llegar, bajamos a visitar el pueblo Visita relámpago, disponemos de 20 minutos para dar una vuelta y finalmente volvemos por el mismo camino para encontrar a MR abandonado frente a la playa.

El mal tiempo no nos ha permitido disfrutar de la belleza de la isla y de visitar Pollara (donde se filmó “Il Postino”) lástima!

Rinella no nos ofrece un buen fondeo para pasar la noche, así que nos dirigimos a la isla de Lipari en Cala Cugno Lungo en la costa Oeste que parece estar mejor protegida. Pasamos allí una noche agitada, con la cadena del ancla que “gruñe” al frotar sobre las rocas, el viento baja del acantilado que se supone: “nos protege” y hace que MR baile de un lado al otro. A la mañana huimos hacia Porto Poniente de Vulcano. Ahí sabemos que no hay roca que pueda bloquear nuestro ancla, no hay oleaje que entre en la bahía, sólo el viento pone a prueba nuestro fondeo sin llegar a desestabilizarlo. En la cala, hay dos catamaranes que tuvieron la misma idea que nosotros, los saludamos cortésmente al llegar.

El jueves Mer se dedicará a la “producción artística” de cuadros sobre el tema del mar y del viaje. Con el mal tiempo, ni siquiera bajamos al pueblo.

El viernes por la mañana ponemos rumbo a Panarea, última escala antes del Stromboli. El viento ha vuelto a ser clemente y el mar se ha calmado. Después de 3 horas de navegación echamos el ancla delante de la bahía de Cala Jungo al sur de la isla, pero la lluvia vuelve y nos quedamos en el barco. Más tarde, uno de los catamaranes de la víspera (Lagoon 620), viene a fondear cerca nuestro.

Intercambiamos brevemente de barco a barco con el skipper que está de transporte a Turquía. Una vez fondeados, vuelve a llover hubiésemos querido intercambiar un poco más (invitarlos a tomar el aperitivo, por ejemplo, es viernes !!) pero toda la tripulación está encerrada y no da señales de vida.

Durante la noche no paró de llover (al menos el barco está bien desalado). Cuando nos levantamos el barco está seco (o casi) y desayunamos fuera. El día parece mejorar y el sol comienza a salir ! El catamarán vecino ya se ha ido.

Cambiamos de fondeadero para bajar a tierra e ir al pueblo de San Pietro, es el único de toda la isla. Tiene la reputación de estar también de moda, localmente, como Saint-Tropez en Francia. Caminamos hacia el centro por pequeñas callejuelas donde sólo trípodes Piaggio, scooters o carros de golf eléctricos tienen espacio para circular.

Están bordeadas de casas todas blancas siempre con vegetación en el jardín. Tiene su encanto.

Llegamos al puerto, no hay mucho abierto, como de costumbre, pero hay un poco de vida. Paseamos por pequeños pasajes aún más estrechos que las callejuelas anteriores, cruzamos tres “carabinieri”, hacemos algunas compras en uno de los dos supermercados del pueblo (de 40m² cada uno) y regresamos al barco que nos espera bajo el sol que finalmente se decidió a salir !!!.

Ponemos rumbo a la isla Stromboli donde dormiremos esta noche.

En el próximo artículo descubriremos las erupciones del Stromboli (volcán en actividad) y nuestros comienzos en el mar Jónico.